Sinopsis Flor Negra, El címbalo de oro.

Aaj Beh un viejo curandero, encuentra en medio de la selva a una joven y agonizante mujer. La misteriosa chica tiene una peligrosa contusión en la cabeza, ha sido violada y tiene extraños tatuajes en el rostro y el cuerpo; es milagroso que siga con vida. Con la ayuda de un Kante, un cazador, la llevan hasta el hogar del curandero donde el anciano hace uso de todas sus habilidades y conocimientos para salvarle la vida. Los cuidados de Ajbeh logran restablecer su salud, pero la joven es incapaz de recordar su pasado.

 La llegada de la misteriosa joven causa conmoción en la pequeña aldea acostumbrada a llevar una vida tranquila y sin sobresaltos, todos quieren saber quién es, cuál es su origen; algunos, los más supersticiosos, temen que la llegada de la desconocida pueda traer desgracias e infortunios. Con el paso de los días, Boox Nikté (la flor negra) como es nombrada por el curandero, comienza a demostrar una excepcional habilidad para reconocer y utilizar plantas medicinales, convirtiéndose en la aprendiz del anciano, pero los rumores en el pueblo crecen alimentados por los celos de Litza, la esposa de Kante, quien siente celos de la hermosa joven tatuada. 

Ajbeh continúa con sus enseñanzas e induce a su aprendiz en un trance con el que descubre que la joven posee el “don”, una virtud exclusiva de los hechiceros. Tras esta revelación, su entrenamiento comienza de inmediato, introduciéndola en el estudio de las artes mágicas y el conocimiento de los seres fantásticos del mundo maya como los aluxes, corcovados, ladrones de almas o balames.

Al poco tiempo el anciano recibe la visita de un jorobado de apariencia sobrenatural que le revela que su vida está por terminar por lo que es necesario que busque un sucesor, pues nos es revelado que Ajbeh es el último miembro de una cofradía llamada “Los guardianes” encargada de proteger un objeto mágico y sumamente poderoso. El entrenamiento de Boox Nikté no ha terminado, por lo que Aaj Beh se ve forzado a revelarle prematuramente su secreto y le hace jurar que cumplirá con una peligrosa misión: descender a Xibalbá (el inframundo) para recuperar el Címbalo de oro; el legendario instrumento capaz de transformar la historia de todos los reinos.

Después de un perturbador ritual mortuorio, Flor Negra, debe huir de la pequeña aldea en la que vivía con el hechicero, pues es acusada de haberlo asesinado. Kante da su vida para que la joven hechicera logre escapar de la violenta turba encabezada por la furiosa Litza. Así comienza así un largo peregrinar en el que la joven hechicera debe revelar las claves para invocar a un ser legendario, el Balam, y descubrir la manera de entrar al inframundo. 

El Balam encuentra dudas en el espíritu de la joven hechicera y la rechaza como nueva guardiana, a lo que Boox Nikté debe imponerse y demostrar que está preparada para emprender la difícil misión. Una vez que Hulkin (el Balam) comprueba que existe “algo” en ella capaz de recuperar el címbalo, revela la ubicación de la entrada secreta a Xibalbá, no sin antes advertirle que ningún hombre ha logrado salir con vida del reino de la muerte. 

Boox Nikté deberá sortear los peligros de Xibalbá utilizando sus conocimientos y habilidades, pues el inframundo la recibe desde su primer paso con maldiciones, seres monstruosos, dolor, desesperanza y locura. Solo el amor a su maestro sostiene a la joven en un laberinto oscuro e inhóspito, en el que cada nuevo rincón esconde un peligro más grande que el anterior. 

La joven hechicera, prácticamente desnuda, herida y al borde del quebranto, llega al corazón del inframundo donde yace la gran ciudad de los muertos y en la que en su centro se levanta majestuosa la gran pirámide negra, o mejor conocida como el palacio de los señores de Xibalbá. Los reyes del inframundo pretenden engañar a Boox Nikté para demostrar que no es digna de recuperar el címbalo, pero una vez más Boox Nikté logra sobreponerse a las amenazas y embustes. Los señores del inframundo confiesan a la hechicera que el címbalo de oro no está en su palacio, que hace siglos lo escondieron en el Mitnal (el infierno), si desea recuperarlo no tiene más que ir por él. 

Con la ayuda de Hulkín, quien aparece en el portal que divide el mundo de los muertos con el infierno, la hechicera llega hasta la habitación donde se encuentra el Címbalo. Hulkin se muestra horrorizado por la visión de un niño de ojos ambarinos y de piel humeante, quien resulta ser el príncipe del infierno. Con un chasquido de sus dedos, el Kisín  desvanece al balam y se queda a solas con la hechicera. Después de una inquietante conversación “El que no debe ser nombrado” (Kisin)  entrega el címbalo de oro a Boox Nikté envuelto en una frazada y le hace prometer que no lo verá hasta que salga de las cavernas y se encuentra otra vez en la superficie.  Cuando la joven hechicera piensa que su aventura está por terminar, un giro inesperado hace que la verdadera aventura comience…