EL SUPERPODER DE FLOR NEGRA

Hoy, en una entrevista me preguntaron cuál consideraba que era el superpoder de Boox Nikté (la protagonista de mis novelas). Inexplicablemente una pregunta tan sencilla me sorprendió. Me quedé pensando, por mi mente pasaron respuestas como su inteligencia, sus habilidades mágicas, su belleza… pero hubo una idea, un pensamiento que sin darme cuenta tomo control de mis palabras y me hizo responder:
―Su capacidad de resistir el dolor; su resiliencia.
La entrevistadora se me quedó mirando, cabe aclarar que es una gran lectora de mis libros. Al principio noté confusión en su semblante, yo estaba a punto de corregir, de agregar algo más interesante o admirable, pero poco a poco se fue dibujando una sonrisa en su rostro y dijo:
―Su capacidad de resistir el dolor… ¡Wow!
Quiero confesarles que siempre concebí a Boox Nikté como una hechicera poderosa, una mujer sabía e intrépida, pero si me detengo y reflexiono, resulta que lo que realmente es Flor Negra es una sobreviviente, una mujer capaz de poner el pecho, recibir los golpes de la vida y seguir adelante. Hay sobre ella un halo de sinceridad, nunca pretende ser más de los que es; teme, duda, sufre pero nunca se rinde. Boox Nikté no es una amazona, no es una heroína con atributos masculinos, no… ¡Ella es una mujer!
Tuvieron que pasar 10 años desde que comencé a imaginar a mi protagonista para que entendiera por qué me fascinaba tanto y por qué miles de lectores se han identificado con ella, Boox Nikté no necesita de la magia, de los conocimientos ocultos o de artefactos encantados para superar las durísimas pruebas a las que la someto, ella solo necesita ser mujer, solo necesita su capacidad de resistir y no desistir.
Ella, como miles, como millones de mujeres, padece injusticias, traiciones y abusos, pero siempre encuentra la manera de reinventarse, de renacer, de florecer en la sombra para volver brillar. Boox Nikté no es otra cosa que una apología, una muestra de mi más profundo respeto y admiración por la feminidad, esa feminidad auténtica, la que no teme aceptarse, la que se empodera desde la sutileza y así descubre su verdadera esencia.
Hoy agradezco que gracias a una pregunta sencilla y hasta divertida pude descubrir las profundidades del personaje más importante que he creado y que le da nombre y sentido a los años que llevo escribiendo mis novelas. A todas las mujeres que como Boox Nikté deciden abrazar la vida y florecer una y otra vez, les deseo de todo corazón ¡Buen camino caminantes!

Ramón Valdés E.

P.D. Los escritores no creamos personajes, los vamos descubriendo poco a poco.

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